Toxoplasmosis

Introducción

La toxoplasmosis es una zoonosis de amplia distribución mundial producida por Toxoplasma gondii. La infección puede cursar con o sin sintomatología, lo que depende de factores asociados al parásito o al hospedador. La cantidad de parásitos que inician la infección pueden determinar el curso de la misma, así como factores propios del hospedador, como la edad, el estado de las defensas, la gestación u otros.


Estructura y biología

Los taquizoítos miden de 3 a 5 micrómetros y tienen forma de medialuna, con el extremo anterior de forma conoidal y el posterior redondeado. Tiene un complejo apical constituído por anillos apicales y polares, conoide, roptrias y micronemas. Están recubiertos por una película, en su interior hay una mitocondria, microtúbulos subpeliculares, retículo endoplásmico, complejo de Golgi, ribosomas, retículo endoplásmico rugoso y liso, núcleo, gránulos densos, gránulos de amilopectina, y una organela similar a un plástido denominado apicoplasto.
La película está formada por tres membranas, un plasmalema y dos membranas aplicadas muy cercanamente que forman un complejo de membranas interno, el cual es formado por un mosaico de vesículas planas.
La membrana interna es discontinua sobre el anillo polar anterior, en los microporos que están situados lateralmente y en el polo posterior, en el extremo posterior del parásito.
El anillo polar es un engrosamiento electrón-denso del complejo interno de membrana en la extremidad anterior que rodea un cono cilíndrico truncado llamado conoide que consiste de 6 a 8 elementos microtubulares. Los 22 microtúbulos subpeliculares se originan en el 2º anillo polar y corren longitudinalmente casi por todo el largo de la célula por debajo del complejo de membranas interno con una disposición en espiral suave. Los microtúbulos tienen estriaciones transversales prominentes. Entre el extremo anterior y el núcleo, hay 8 a 10 organelas con forma de bate llamadas roptrias.
Este protozoario del Phylum Apicomplexa vive dentro de una vacuola parasitofora, en el citoplasma de las células; en su ciclo, que es indirecto facultativo, intervienen los félidos como hospedadores definitivos y mamíferos y aves como hospedadores intermediarios.
En los hospedadores definitivos el ciclo es intestinal y extra intestinal. El ciclo intestinal ocurre en el epitelio entérico, la reproducción asexual es seguida por la reproducción sexual y la formación de ooquistes, que salen al exterior con la materia fecal. En el medio, con condiciones adecuadas, se forman en el interior de los ooquistes dos esporocistos con 4 esporozoítos cada uno, denominándose desde ese momento, ooquistes esporulados o maduros
Durante el ciclo extraintestinal el parásito se reproduce asexualmente. Después de introducirse en el organismo, se multiplica en distintos tejidos; a ese estado, que se multiplica rápidamente, se le llama taquizoíto. Los taquizoítos destruyen las células parasitadas y se diseminan dentro del hospedador. Luego de un corto período, aparecen los bradizoítos que se multiplican más lentamente, permanecen agrupados y rodeados por una membrana en los quistes tisulares, donde viven durante un tiempo indeterminado.
La transmisión natural de la toxoplasmosis se efectúa por vía oral o trasplacentaria, los estados infectantes son los taquizoítos, los bradizoítos y los esporozoitos.

Transmisión de la Toxoplasmosis
Los gatos pueden infectarse por la ingestión de tejidos con taquizoítos, tejidos con quistes que contienen bradizoítos, ooquistes con esporozoítos, o por el pasaje de taquizoítos a través de la placenta.
Si la infección se produce por esporozoítos (liberados de ooquistes ingeridos), el período prepatente puede variar entre 19 y 41 días y la producción de ooquistes puede ser muy escasa, durante un período patente corto, o no ocurrir.
Los gatos de una semana de edad y/o destetados, infectados con taquizoítos por vía digestiva, pueden enfermar y morir de toxoplasmosis; o vivir y producir ooquistes con las heces después de un período prepatente de 19 días y durante 4 a 6 días.
Si los gatos adquieren la infección al comer bradizoítos presentes en quistes tisulares, el período prepatente es de 3 a 10 días, el período patente de 10 a 30 días y se eliminan millones de ooquistes.
Los ooquistes sin esporular, refrigerados, permanecen viables al menos por 3 meses.
Cuando están en el medio, a 22° C esporulan en 24 a 48 horas. Esporulados, almacenados a 4°C son infectantes por períodos de hasta 4 años y medio, entre 10 a 25 °C hasta 6 meses, estos períodos se acortan a medida que aumenta la temperatura; a 60° pierden su capacidad de infectar en un minuto.
Relevamientos realizados en distintas condiciones Indican que se pueden detectar ooquistes hasta en el 41 % de los animales estudiados, pero en la mayoría de los estudios la frecuencia varía entre 0.5 y 2%.
Aunque aparentemente no es frecuente, se ha comprobado experimentalmente que los gatos pueden volver a eliminar ooquistes después de una reinfección.
La infección puede ser adquirida tempranamente por vía trasplacentaria, lactogénica o si la gata lleva presas a sus crías. Posteriormente dependerá de las probabilidades de ingerir carnes crudas infectadas provistas por sus dueños o las presas que hayan capturado. Se considera que comienzan a cazar alrededor de los 3 – 4 meses, pero aquellos animales que no reciben alimento regularmente, como en el caso de animales abandonados, cazan para asegurar su subsistencia. El aumento de la prevalencia con la edad de la población indicaría que la infección temprana no es muy frecuente.
Para los hospedadores intermediarios el contacto con el suelo, donde están los ooquistes, se considera epidemiológicamente más importante que el contacto directo con los gatos.
Las cabras, ovejas y otros rumiantes que comen pasto pueden infectarse por ese medio, así como las aves que comen en la tierra.
Cuando las condiciones ambientales son favorables y hay presas disponibles, la tasa de infección depende de la concentración de gatos en un área, que a su vez determinan la concentración de ooquistes en el suelo. La infección también puede adquirirse por el agua de bebida.

La transmisión a los seres humanos y su prevención
La higiene corriente de las manos es la primera medida que se debe tomar para prevenir la infección en la población de riesgo. Las fuentes de infección más frecuentes para los seres humanos parecen ser el suelo y el consumo de carnes crudas o mal cocidas. Los gatos entierran su materia fecal, que luego se deshace, en la tierra o la arena; si hay ooquistes, se mezclan con el suelo y pueden ser dispersados por el agua u otras formas mecánicas, como pisadas o utensilios para cultivos. Los ooquistes pueden ser ingeridos accidentalmente por quienes tienen contacto con el suelo. Por esta razón se recomienda la utilización de guantes para la realización de tareas de horticultura y jardinería y lavar adecuadamente las verduras que pueden tener contacto con el suelo y se consumen crudas.
La carne cruda puede estar incluida en algunos platos como ingrediente principal, pero en muchos casos parte de la pieza de carne está cruda porque el “punto” responde al gusto de quien la consume; si hay quistes en estas carnes, los parásitos que están en ellos son infectantes; es por eso que para evitar la transmisión se recomienda no comer carnes crudas o mal cocidas
Estudios realizados sobre la transmisión de la toxoplasmosis por los gatos, indican que los propietarios de estos animales no tienen más riesgo de infectarse que los individuos de la población general.

Diagnóstico de Laboratorio
Ante la posibilidad de estar frente a un caso de toxoplasmosis (cuadros clínicos, hallazgos histopatológicos, etc.), individual o poblacional, es necesario efectuar el diagnóstico etiológico por medio de técnicas de laboratorio.

Diagnóstico parasitológico

Se utilizan técnicas para obtener y observar el parásito. En los preparados histológicos y las improntas no siempre se pueden observar los parásitos aislados. Los quistes tisulares, según el tamaño, se detectan más fácilmente. Sin embargo, la observación del parásito no es suficiente para su identificación, ya que hay protozoarios morfológicamente similares, por lo que es necesario aplicar otras técnicas.

Aislamiento: El material en estudio como exudados, tejidos, líquido CR, etc., se inocula en ratones por vía intraperitoneal o por vía subcutánea u oral si se trata de ooquistes. Después de la inoculación del material sospechoso se realizan exámenes serológicos y se examina el exudado peritoneal y/o el cerebro. La detección de ooquistes de Toxoplasma gondii en materia fecal se puede realizar mediante una técnica de flotación como la de Sheather y la identificación se logra por aislamiento, como se lee en la sección del diagnóstico en gatos.

Inmunohistoquimica: Las técnicas de inmunohistoquímica (PAP, avidina-biotina) se utilizan para poner en evidencia a los parásitos, pero son especialmente importantes para su identificación. Se aplican anticuerpos específicos sobre preparados histológicos de tejidos problema y luego se revela la unión antígeno anticuerpo por medio de una reacción que colorea el producto de dicha unión.

Diagnóstico Serológico: Se utilizan técnicas para detectar la presencia de anticuerpos contra Toxoplasma gondii que indican que hubo infección.

Test de inmunofluorescencia indirecta (IFI): Es un test alta especificidad y sensibilidad. Se utilizan taquizoítos de la cepa RH como antígeno y sueros conjugados con isotiocianato de fluoresceína anti IgG o anti IgM de cada especie.

MAT: test de aglutinación modificado: es un test que esta evaluado por el Dr. JP Dubey referido a su especificidad y sensibilidad para las distintas especies.

Otras pruebas serológicas utilizadas son Test de hemoaglutinación indirecta (HAI) aglutinación de látex y ELISA en sus distintos tipos.

PCR: La prueba de la reacción en cadena de la polimerasa (polimerase chain reaction: PCR) se aplica extensamente para detectar ADN del parásito, que confirman la infección en muestras de origen muy diverso (líquido amniótico, placenta, humor acuoso, tejido nervioso, carnes de consumo etc.

Medidas de prevención tendientes a evitar la contaminación del medio por ooquistes
La administración de algunas drogas reduce el pasaje de ooquistes, pero no en el 100% de los animales y no tiene aplicación práctica.
La alimentación con productos cocidos, de preparación doméstica o comercial como los balanceados, evita el riesgo de que la comida proporcionada por los dueños sea fuente de infección para los gatos. Los animales castrados y bien alimentados adquieren hábitos sedentarios y pueden tener menor tendencia a cazar. Los gatos que pasan hambre, como los sin dueño, cazan animales por necesidad, por lo que incrementarían el riesgo de transmisión contaminando el suelo de paseos y jardines.
Es conveniente que los gatos dispongan de un recipiente para efectuar sus deposiciones, que serán vertidas a la red cloacal. Los ooquistes recién eliminados no son infectantes, por lo tanto, el recipiente debe ser higienizado diariamente para evitar que maduren y con agua hirviendo, que los mata en 1 a 5 minutos, porque que no son destruidos por desinfectantes comunes.

GATOS
Prevalencia
La prevalencia serológica varía en distintos medios, en nuestro país se han informado los siguientes valores en Provincia de Buenos Aires, por la técnica de IFI: ciudad de La Plata 25 % de 68 animales, Capital Federal 60% de 145 y Gran Buenos Aires 19% de 169 27.7% de 83 en Corrientes Capital.

El diagnóstico
El diagnóstico en el gato se puede realizar, durante el período patente, por la detección de ooquistes de Toxoplasma gondii mediante un examen de materia fecal y su inoculación en ratones Los ooquistes, de 9 x 12 micrómetros, no pueden ser diferenciados de los de Hammondia hammondi pero si de los otros coccidios de los gatos por su tamaño y morfología. Por esta razón, se debe recurrir al aislamiento para realizar el diagnóstico definitivo inoculando los ooquistes. Ambos parásitos se multiplican en los ratones, pero Hammondia hammondi no se transmite entre ratones por ser de ciclo indirecto obligado, a diferencia de Toxoplasma gondii que puede mantenerse indefinidamente por pasajes en ratón.
La IgG se podrá detectar por IFI a partir de los 15 días postinfección en los gatos y que podría ser posterior a la finalización del pasaje de ooquistes, si la infección se produjo por la ingestión de quistes tisulares, pero si el origen de la infección fueran taquizoítos o esporozoitos, el período prepatente es más largo y por lo tanto la detección de IgG podría ser anterior al pasaje de ooquistes.

Signos clínicos
La toxoplasmosis clínica es poco frecuente en los gatos y puede estar asociada con la infección por FIV. Pero puede causar neumonía, miositis, miocarditis y encefalitis no supurativa. La uveítis, que puede estar asociada a la toxoplasmosis, también se presenta en otras enfermedades sistémicas. Durante el pasaje de ooquistes, no hay síntomas que permitan detectar la infección.

OVINOS Y CAPRINOS
En los ovinos la prevalencia serológica es variable, pudiendo llegar, en determinadas explotaciones hasta el 100%.
La infección toxoplásmica en los ovinos es asintomática, salvo que una primoinfección que ocurra durante la preñez, en cuyo caso, provoca aborto. En los caprinos, además de causar aborto, la infección causa enfermedad y muerte de animales.
Se considera como una de las causas más importantes de aborto ovino en Nueva Zelandia, Australia, Inglaterra, Noruega, Francia y EE.UU. En este último se determinó que Toxoplasma gondii fue el agente que más abortos en ovinos provocó durante el decenio 1983-93, superando a la clamidiosis y campilobacteriosis, las cuales se consideraban hasta ese momento en primer término.
El curso de la toxoplasmosis en cabras y ovinos tiene algunas diferencias. En ovinos los abortos se producen si la primoinfección ocurre durante la preñez y no se repiten, mientras que las en las cabras, no se sabe si por reinfecciones o reactivaciones, se pueden repetir los abortos por toxoplasmosis en el mismo animal.

Patogenia
Luego de que los ovinos ingieren la forma infectante de Toxoplasma gondii, el parásito invade el tracto gastrointestinal, los nódulos linfáticos gastrointestinales y llega al torrente sanguíneo. La mayoría de los ovinos son asintomáticos en las primeras fases de la infección.
Aproximadamente 14 días después de la infección de hembras preñadas el parásito invade la placenta. La infección trasplacentaria durante el primer trimestre (1 a 40 días) puede provocar muerte y reabsorción fetal. La infección durante el segundo trimestre (40 a 120 días) puede producir muerte fetal, aborto y momificación. Se ha observado que, en mellizos abortados, uno estaba momificado cuando fue expulsado mientras el restante aparecía relativamente normal. La infección durante la gestación tardía no impide el nacimiento de los corderos, los cuales pueden ser débiles y morir.


Diagnóstico
Lesiones

En los abortos por toxoplasmosis de ovinos y caprinos, frecuentemente se observan focos de 1 a 2 mm necróticos y calcificados en los cotiledones placentarios que aparecen como gránulos blanquecinos. Las áreas intercotiledonarias no son afectadas.
Las lesiones microscópicas de la toxoplasmosis en los fetos o placenta son típicas. El cerebro fetal es uno de los órganos más comúnmente afectado. Las técnicas inmunohistoquímicas confirman el diagnóstico etiológico.

Serología: La detección de anticuerpos anti-toxoplasma en la hembra que abortó no confirma la etiología del aborto, pero el hecho que no se detecten anticuerpos indicaría que la etiología es otra. Las pruebas que se efectúan corrientemente, no proveen de datos sobre el curso de la infección y los títulos altos (individuales) no siempre están asociados con la ocurrencia de abortos.
La detección de anticuerpos anti-toxoplasma en fetos confirma la infección trasplacentaria, dado que no hay pasaje prenatal de IgG desde la madre.
El aislamiento del parásito de los tejidos del feto confirma la etiología, pero no es frecuente lograrlo, probablemente porque muere junto con los tejidos cuando transcurre mucho tiempo entre la infección y la expulsión del mismo.

Tratamiento y prevención
No se ha comprobado la eficacia de los tratamientos utilizados contra la toxoplasmosis de ovinos.

Vacunas: En 1988 se lanzó al mercado neozelandés una vacuna para prevenir los abortos en ovinos, en 1992 la misma vacuna (Toxovax) se comenzó a utilizar en Gran Bretaña. Está hecha con taquizoítos de la cepa S48 de T. gondii, una cepa » incompleta» aislada en ratones a partir de la inoculación de material extraído de membranas fetales de corderos abortados. Después de 3000 pasajes en ratón, ha perdido la capacidad de desarrollar quistes tisulares e infecciones persistentes y si se administra a gatos no se forman ooquistes. La protección adquirida después de la administración de la vacuna parece ser muy buena durante 18 meses.
Las investigaciones actuales se orientan a la producción de una vacuna » muerta» dado que las «vivas» tienen inconvenientes para su comercialización (conservación, viabilidad) y dado el carácter zoonótico de la infección, exige precauciones especiales para evitar inoculaciones accidentales.

Epidemiología: Se estima que la fuente de infección más importante para los ovinos y caprinos son las pasturas contaminadas con ooquistes.
El parásito permanece en la musculatura, dentro de los quistes tisulares; experimentalmente pudo recuperarse de los tejidos al menoshasta 173 d.p.i en ovinos y 440 d.p.i en cabras.
La musculatura se constituye en una fuente de infección para los seres humanos que manipulan esas carnes y para quienes las comen crudas (preparaciones especiales) o mal cocidas. Los gatos también podrán infectarse ingiriendo carne o vísceras y contaminar el medio ambiente con ooquistes eliminados con la materia fecal.
Las placentas y fetos abortados deben ser eliminados. El personal encargado deberá usar guantes cuando toque dichos fetos.

La Toxoplasmosis en otros animales domésticos
Cerdos
La mayoría de las infecciones de cerdos por Toxoplasma gondiison asintomáticas, pero puede producir enfermedad que se manifiesta por debilidad, tos, incoordinación, diarrea y mortalidad perinatal.
La carne se considera importante como fuente de infección; en infecciones experimentales se recuperó el parásito hasta 870 días pos infección.
La prevalencia serológica varía según el sistema de cría: se determinó en un criadero intensivo el 5,4% de las madres fueron positivas mientras que en uno extensivo lo fueron el 100%; entre las crías, no hubo infectadas en el intensivo, mientras que el 24% lo estuvo en el extensivo.
Los datos de prevalencia son 78% de 116, por HAI; 38 % de 100, por IFI, en Santa Fe; 94,4% de 109 cerdos de matadero, de Buenos Aires, por IFI; 1,9 % de 738 mortinatos de granjas intensivas por MAT; 35% de 486 sueros de 5 provincias argentinas.

Bovinos
En el ganado bovino la infección cursa sin sintomatología. El aislamiento del parásito a partir de la musculatura de los bovinos infectados naturalmente no se logra muy frecuentemente. La mayoría de los investigadores no lograron aislar el parásito de musculatura de bovinos infectados naturalmente. En infecciones experimentales se ha recuperado Toxoplasma gondii hasta 267 días pos-infección (d.p.i.), Se considera que no causa abortos en bovinos muy frecuentemente, sin embargo, recientemente se ha informado el aislamiento de Toxoplasma gondiien de dos fetos abortados, uno en Portugal y otro en EEUU (7).
Los valores de prevalencia fueron 64% de 117 bovinos de consumo, por IFI (60); en Santa Fe 27% de 180 bovinos de consumo por IFI, en Chaco 39% de 249 bovinos

Equinos
La toxoplasmosis de los equinos es subclínica. El parásito persiste por períodos más largos que en otros animales, experimentalmente se lo recuperó 476 d.p.i.
La prevalencia fue 68% de 111 caballos por IFI y en 13,1 % de 76 equinos de Chaco por MAT.

Perros
En perros la toxoplasmosis puede manifestar síntomas neuromusculares, respiratorios y gastrointestinales. La mayoría de los casos fueron de animales de menos de 1 año de edad. No se considera que Toxoplasma gondiisea un patógeno primario de los caninos, la mayoría de los casos clínicos han estado asociados a la infección por el virus de Distemper, a diferencia de Neospora caninum que es patógeno primario. Ambas infecciones pueden cursar con el sindrome de encefalomielitis o de miositis – polirradiculoneuritis (encefalitis-encefalomielitis a protozoarios) y hasta la descripción de Neospora caninum fueron descriptas como una sola enfermedad.
La prevalencia serológica es variable, hay datos de nuestro país sobre la seroprevalencia de ambas infecciones y de la de toxoplasmosis. En La Plata se determinó que la prevalencia de toxoplasmosis y neosporosis en una población de 97 perros adultos fue de 47,4 % y 43,2% respectivamente, con 28,9 % positivo a ambos parásitos.

Gallinas
Las gallinas y pollos se infectan, pero no manifiestan síntomas ni se detectan pérdidas en la producción. La prevalencia es variable, pero depende del sistema de cría ya que los que son criados a cielo abierto o “sueltos” pueden ingerir mayor cantidad de ooquistes. En Río de Janeiro (Brasil), se detectaron anticuerpos en 65 % de 198 pollos y se aisló Toxoplasma gondii del 70.9 % de 86 de esos mismos animales. En otro estudio, en San Pablo (Brasil), el 39 % de 82 pollos fue seropositivo, se aisló el parásito en 25 de los 82 y se estudió la relación con las infecciones humanas. La mayoría de los aislamientos se pueden agrupar en no más de tres genotipos: tipo I que se considera altamente virulento para ratones y se lo aísla predominantemente de casos de toxoplasmosis humana y los tipos II Y III que son avirulentas para ratones; 17 de los 25 aislamientos fueron del tipo I. En Argentina (Provincia de Buenos Aires) 65,5 % de 29 pollos fueron seropositivos, se aisló el parásito de 9 de los 19 positivos y se determinó que los tres tipos estaban presentes.

Conejos
Los conejos enferman y pueden morir por toxoplasmosis aguda, que cursa con hepatitis, neumonía y linfadenitis.